Historia de Salamanca
Siglos XVI al XVIII
Como hechos importantes de este período hay que destacar:
La firma del acuerdo sobre el gobierno del Reino entre el rey D. Fernando el Católico y los
representates del príncipe Don Felipe, en Noviembre de 1505.
En 1520 se produjo la sublevación de las Comunidades de Castilla. Los Comuneros salmantinos
fueron capitaneados por D. Pedro Maldonado Pimentel, señor de Babilafuente y D. Francisco
Maldonado Pimentel, señor de la villa del Maderal.
En 1610 visitan la ciudad Doña Margarita de Austria y el rey Felipe III; estos monarcas
fueron los promotores de la construcción de la Clerecía.
Durante la Guerra de Sucesión hubo fuertes luchas tanto en la capital como en la provincia, entre
los partidarios de Felipe V y los del Archiduque Carlos de Austria. Cuando finalizó
la guerra, Salamanca, que habia tomado partido por Felipe V, fue protegida por este monarca. En
1710 fue visitada por el rey, siendo acordada la construcción de la Plaza Mayor.
| Torre del Clavero |
La época de más apogeo de Salamanca corresponde al siglo XVI. Los niveles demográficos alcanzan
cotas que no serán igualadas hasta finales del siglo XVIII. En 1517 la población era de 20.000
habitantes aproximadamente. El prestigio de la Universidad llega a su cenit. Hay que destacar
el impulso constructor de los Reyes Catolicos y del Cardenal Cisneros, que construyeron numerosos
colegios y seminarios.
Hay otros factores que inciden en el apogeo urbano de Salamanca del siglo XVI, que se convirtió
en la ciudad española renacentista por antonomasia, debido al ambiente universitario propicio a
la comunicación de las ideas humanistas, la riqueza generada por el comercio de la lana, así como
al poderío latifundista de la nobleza.
En el siglo XVI se termina la construcción de la Universidad y las Escuelas Menores y se inician
las obras de la Catedral Nueva (1512). También hay que destacar la construcción de los Conventos de las
Dueñas y de Santo Domingo, el Palacio de los Garcigrande, la Casa de las Muertes y el Palacio de
Monterrey.
El impacto de estos edificios monumentales sobre la trama urbana es importante. En el urbanismo
medieval cada edificio pertenecía a un grupo, integrándose en él y constituyendo todos sus
elementos una unidad visual. En el Renacimiento surge una nueva concepción del espacio arquitectónico,
creándose en la ciudad numerosos edificios, cada uno de ellos con un valor intrínseco, dotados
de grandes y monumentales fachadas, con cubiertas complejas, y decorados interiormente con gran
profusión de obras de arte. Estos edificios se levantan con total independencia de su entorno.
Aparece una clara contradición entre la trama urbana, formada por vias angostas y quebradas, y
la monumentalidad de las plazas, conventos, escuelas y palacios.
En los siglos XVII y XVIII hay una disminución en el crecimiento demográfico. En este período
se realizan también grandes obras arquitectónicas. Se sigue con la construcción de la Catedral
Nueva (se termina en el año 1733)y se edifican la Clerecía y las Agustinas. La Catedral se
convierte en uno de los centros más característicos de la ciudad. De la misma forma que el
conjunto de la Clerecía, que marca fuertemente la imagen de la ciudad. Este imponente edificio
barroco se inicia en 1627 y se terminó la fachada de la iglesia en 1755.
Un hecho que hay que reseñar para ver la evolución urbana es una enorme tormenta que tuvo lugar
el 26 de enero de 1626. Esta tempestad junto con el desbordamiento del Tormes tuvo un gran efecto
en el tejido urbano, devastando más de 450 viviendas así como 10 arcos del Puente Romano.
A principios del siglo XVIII se comienza la Plaza Mayor. Esta plaza barroca se
erige en parte del solar ocupado por la antigua plaza de San Martín del Mercado. Su construcción
se decide en 1710. Las doce casas del lado oriental denominado Pabellón Real, se concluyeron en
1733. En el lado norte se edificó el Ayuntamiento desde 1728 a 1755. La Plaza Mayor ha sido desde
entonces el centro indiscutible de la vida de la ciudad, pocos espacios urbanos tienen un grado
de animación semejante al que se concentra en este ámbito, tanto por la actividad comercial como
por la de relación que allí se desarrolla.
© www.salamancapatrimonio.com
Jose J. García Vicente, 2002
josesardon@hotmail.com