El Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), como Organismo asesor de la
UNESCO para la inscripción de monumentos y sitios en la Lista del Patrimonio Mundial, realizó
la evaluación técnica de la Ciudad Antigua de Salamanca.
Toda la documentación original sobre Salamanca, enviada por España a la UNESCO, se encuentra
disponible en el
Centro de Documentación del ICOMOS, en Paris.
El siguiente texto es una traducción, no oficial, de la evaluación efectuada por el ICOMOS sobre
Salamanca. El documento original está en
francés
y en
inglés.
LISTA DEL PATRIMONIO MUNDIAL
N° 381 rev.
A) IDENTIFICACION
Bien propuesto: Ciudad Antigua de Salamanca
Lugar: Comunidad Autónoma de Castilla y León
Estado Parte: España
Fecha: 13 de Noviembre de 1987
B) RECOMENDACION DEL ICOMOS
Que el bien cultural propuesto sea inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial (criterios I,
II y IV)
C) JUSTIFICACION
En 1987, el Bureau del Comité del Patrimonio Mundial, siguiendo el informe del ICOMOS, había
decidido aplazar la inscripción de Salamanca formulando dos recomendaciones:
1) que la delimitación del bien, más amplia, tenga en cuenta, en una ciudad en plena evolución,
el conjunto de monumentos y barrios antiguos que ilustran la historia de Salamanca y muestran su
función esencial de ciudad universitaria.
2) que un estudio comparativo sobre ciudades antiguas universitarias europeas, encomendado al
ICOMOS, ponga en valor el interés de un patrimonio arquitectónico específico y la ejemplaridad
de Salamanca.
Esas recomendaciones fueron seguidas en su totalidad. El nuevo expediente sobre Salamanca,
presentado en diciembre de 1987 al Comité del Patrimonio Mundial, y el estudio comparativo,
finalizado en 1988, permiten hoy al ICOMOS apoyar sin reservas la propuesta de inscripción de
Salamanca en la Lista del Patrimonio Mundial.
A partir del Puente Romano que cruza el Rio Tormes al suroeste de la ciudad, numerosos testigos
jalonan la historia bi-milenaria de la antigua Salmántica. El valor único de monumentos como
la Catedral Vieja y San Marcos (siglo XII), los palacios de la Salina y Monterrey (siglo XVI)
y sobre todo la
Plaza Mayor (1729-1755), la más suntuosa de todas las plazas barrocas de
España, bastarían para atraer la atención del Comité del Patrimonio Mundial. Pero es a su
Universidad a la que la ciudad debe sus características esenciales. El remarcable conjunto de
edificios de estilo gótico, renacentista y barroco que se ha constituido del siglo XV al XVIII
en torno a una institución que se proclamaba "
Madre de las Virtudes, de las Ciencias y de las
Artes", hace de Salamanca, al mismo título que Oxford y Cambridge, un ejemplo excepcional de
antigua ciudad universitaria en el mundo cristiano.
La escuela catedral de Salamanca existía desde finales del siglo XII. Fue transformada en
studium generale a comienzos del siglo XIII y recibió su primer privilegio del rey
Fernando III en abril de 1243. La Universidad se organizó sobre el modelo de una asociación de
alumnos (
universitas studentium), como en Bolonia. Durante esta primera fase, y hasta
el siglo XV, los cursos eran impartidos, al igual que en otras universidades, en edificios
eclesiásticos o en locales alquilados por la Universidad. La ceremonia de graduación tenía lugar
en una capilla de la Catedral Vieja y esta tradición continuó hasta 1843.
El edificio universitario más antiguo de Salamanca está actualmente destinado al Rectorado. Es
el antiguo
Hospital del Estudio, construido en 1413, cuya fachada de 47 m. bordea el
Patio de Escuelas.
El edificio de la Universidad propiamente dicho, las
Escuelas Mayores, fue construido entre
1415 y 1433 en torno a un patio central; fue completado, en el siglo XVI, por la soberbia fachada
de tres cuerpos esculpidos, construida gracias a una donación de los Reyes Católicos. La inscripción
en griego coronando los bustos de los donadores, "los Reyes a la Universidad, la Universidad
a los Reyes", es característica del nuevo estatuto de los establecimientos de estudio, al
comienzo de la época moderna.
El programa de construcciones fue completado, a partir de 1533, por un edificio reagrupando en
torno a un patio, al suroeste del Patio de Escuelas, las
Escuelas Menores, donde se
impartían las enseñanzas previas al ciclo universitario propiamente dicho. El nuevo edificio
se organizó en función del Hospital del Estudio cuya fachada fue entonces retocada.
Salamanca ofrece uno de los más antiguos ejemplos de locales universitarios concebidos desde
el origen como tales, y no como colegios. Sin embargo, la ciudad albergaba paralelamente un
gran número de colegios, instituciones esencialmente caritativas y muy ligadas a la Universidad.
La primera fundación, la del Colegio de San Bartolomé, en 1413, se inspiraba en el colegio San
Clemente de Bolonia. Sirvió de modelo a las demás, con su hospedería y capilla. Los edificios
actuales, que sirven de sede a la Facultad de Letras, son el resultado de una reconstrucción
del siglo XVIII.
El más bello ejemplo de los colegios renacentistas de Salamanca es hoy el
Colegio de los
Irlandeses construido entre 1527 y 1578 para albergar a los estudiantes de este país.
Hay que mencionar igualmente: el
Colegio de Huérfanos, fundado en 1549, el
Colegio
de San Pelayo (1567), el
Colegio Santa Catalina (1594), el
Colegio San Ildefonso
(1606) y los soberbios colegios barrocos del siglo XVIII:
Colegio de la Orden Militar de
Calatrava (1717), Colegio de San Ambrosio (1720), Colegio de la
Universidad Pontificia,
con su exuberante patio, su salón de actos y su escalera monumental.
El
Colegio de Anaya, de estilo más sobrio, representa una de las últimas expresiones
monumentales de esta institución heredada de la Edad Media con el
Colegio de Santa Mª de los
Angeles, fundado en 1780 en el lugar del antiguo
Colegio de San Millán, que incorpora
la fachada de estilo gótico tardío (comienzos del siglo XVI).
El ICOMOS recomienda la inscripción de Salamanca en la Lista del Patrimonio Mundial, atendiendo
a los criterios I, II y IV.
-
Criterio I: La
Plaza Mayor de Salamanca, iniciada en 1729 sobre los planos de
Alberto Churriguera, terminada en 1755 por Andrés García de Quiñones, es una creación artística
única del arte barroco. Nicolás de Churriguera y José de Lara de Churriguera participaron en la
realización de uno de los más grandes conjuntos urbanos de Europa del siglo XVIII, debido a
una decisión solemne del Rey Felipe V en 1710.
-
Criterio II: Con la Plaza Mayor, pero también con la Clerecía (Seminario jesuíta), el
Colegio de Calatrava, el Colegio San Ambrosio, las Iglesias San Sebastián y Santa Cruz de
Cañizares, sin hablar de la Catedral Nueva y de San Esteban, Salamanca es uno de los hogares
esenciales del arte de una dinastía de arquitectos, decoradores y escultores de origen catalán,
los
Churriguera. El estilo
churrigueresco ejerció una influencia considerable en el
siglo XVIII no solo en la Península Ibérica, sino también en los países de América Latina.
-
Criterio IV: La Universidad de Salamanca, aunque más reciente que las de Bolonia, París
y Oxford, era ya considerada hacia 1250 como una de las mejores de Europa. Se conserva un
admirable patrimonio arquitectónico ilustrando las diversas funciones de la institución universitaria
en el mundo cristiano.
Con el
Hospital del Estudio, las
Escuelas Mayores, las
Escuelas Menores y
los diversos Colegios que se multiplicaron entre el siglo XV y el XVIII, forma un conjunto de
excepcional coherencia, en el seno de una ciudad histórica remarcable además por el número de sus
monumentos civiles y religiosos.
OBSERVACIONES DEL ICOMOS
La documentación comunicada en diciembre de 1987 por el gobierno español especifica las medidas
tomadas para la protección del patrimonio arqueológico e histórico de Salamanca, demasiado
descuidado durante los dos decenios en los que se realizaron operaciones de urbanismo.
El ICOMOS toma nota de la voluntad de salvaguardia que manifiestan las disposiciones actuales,
pero recomienda al gobierno español vigilar con más atención el respeto íntegro de una
legislación que ha sido probada en otros sitios urbanos como en Toledo (inscrito en 1986 en la
Lista del Patrimonio Mundial).
ICOMOS, Mayo de 1988
Fuente:
Centro de Documentación del ICOMOS, París